lunes, 1 de diciembre de 2008

Ex amados, exhumados, eximidos

Unos más tarde, otros más temprano, pero al final todos se volvieron polvo de recuerdo. Algunos se fueron directo a la basura y los que tuvieron un poco más de suerte tienen un espacio en el fondo del armario. Lo cierto es que en ambos casos la idea era mantenerlos fuera de la memoria, del corazón, allí lejos, donde no pudieran hacer daño. Son los recuerdos de los hombres que he querido. Hoy sus cartas, flores y regalos o bien no existen o son simplemente mudos testigos de las estrellas fugaces que me robaron la tranquilidad, para bien y para mal.
Y no sé porque, pero desde que esta tarde se disfrazó de noche he pensado en todos ellos. No he hecho nada especial, fui al supermercado, el viento me congeló la cara y la nieve se azotó contra mí con tal fuerza que imaginé a un centenar de seres invisibles creyéndose, repentinamente, libres de pecado y con el derecho de arrojarme todas sus piedras. Cuando estaba a punto de terminar la primera de las cinco partes del larguísimo libro de Roberto Bolaño que estoy leyendo, justo cuando me asaltaron el susto y los nervios porque me pareció que ya sabía el final que tendría el triángulo amoroso que me tuvo en vilo desde hace cuatro semanas, justo en ese instante exhumé a mis ex amados. Todos aparecieron con sonrisas enormes y con los mejores momentos que me dieron. Por un momento, quizá sólo por esta noche, volví a sentirme feliz porque, a veces, me quisieron mucho, a veces tuvieron destellos de genialidad. Qué mal que la obscuridad nos ganó la batalla. Pero hoy no los culpo, hoy están eximidos de todos los cargos. Hoy.
El beisbolista, con su 1.80 y una piel morena que no he vuelto a encontrar en ningún lado, por llevarme una flor todos los días mientras fuimos felices, por el enorme ramo de rosas rojas que mandó a mi casa cuando cumplí quince años, pero sobre todo por disculparse a causa de ese mismo regalo: “Perdóname, yo sé que los alcatraces son tus favoritos, pero cuando llegué a la florería me dijeron: ¿alcatraces? ¿El ramo es para algún funeral? Y yo les dije, no, es por el cumpleaños de mi novia. Entonces la que me estaba atendiendo me dijo: Ay joven, usted no sabe nada de amor, a las mujeres se les conquista con rosas rojas. Me dio tanta vergüenza que pedí las rosas ¿me perdonas?” Por cierto, a la siguiente semana me llevó dos alcatraces que se robó de la maceta de su vecina.
El profesor de inglés, con su mirada de hielo y su media sonrisa, por sacarme de la más honda de las depresiones a fuerza de sopa de pollo y abrazos en silencio. Por no pedirme explicaciones cuando lloraba hasta por tres horas seguidas. Porque sus brazos me devolvieron el ritmo de la respiración.
El pianista, con su cara de niño y su cuerpo inmenso, por tocar el Liebestraum de Franz Liszt cada vez que quise. Por su descaro para decirme: “Tienes la voz horrible, pero tu cara me gusta mucho”. Por organizar una cita con velas, piano y vino tinto en la que jugamos a estar en otro siglo, en otro país, en otra historia.
El ingeniero biomédico, con sus ojos eternos y su sonrisa de ensueño, por cruzar el tiempo hasta encontrarme, por tener el valor de confesar que me había querido, por haber llegado a cobrarme el beso que le debía.
El literato, con sus labios perfectos y sus pupilas asesinas, porque muchas veces sus palabras fueron antídoto para la tristeza. Por la fuerza, por la pasión. Por crear momentos de película, como cuando dejó un mensaje en mi contestadora (sin que yo me diera cuenta) y me acompañó a casa. Al llegar aventé mi mochila junto al escritorio (como siempre) y revisé que había para mí en el teléfono. Sólo tenía un mensaje, de él, que decía, simplemente: date la vuelta. Obedecí y como recompensa recibí uno de los mejores besos de los que se tengan memoria, de acuerdo con el registro histórico de mis labios.
El músico e historiador, con su personalidad adictiva como la nicotina, por llamarme en las madrugadas sólo para cantarme o para decirme que me extrañaba. Por ver en mi un copo de nieve gigante. Por escribirme una canción, grabarla y mandármela por correo electrónico. Por regalarme las mejores mentiras del mundo: “He estado ahorrando durante meses para comprarte un boleto de avión con destino París, porque sé que no hay otra cosa que desees con mas fuerza. Un día te lo voy a regalar, ahora no, lo intenté, pero no me alcanza” y “Si no te quisiera tanto, hasta podría amarte”.
Así el estado de los recuerdos. Insisto, no tengo idea de porque se me agolparon en la mente. No ha pasado nada especial. Ya regreso a mi libro. A mi escritorio, a mi trabajo. Mis ex amados al armario. Otra vez.

9 comentarios:

dispersa dijo...

q espléndido Copo!!

1º q leas 700 páginas,bah imagino porq dijiste largo.. es la novela Los detectives salvajes?
y lo 2º q no anestecues tus sentimientos.

Creo q lo peor para apostar a estar con quién "nos conmueva verdaderamente" es olvidar a los ex.

Tu escritura es movilizante,creo q los recuerdos nos completan y distraen esa soledad.

Permitime una broma con tus ex,de ser los mios,y desconocidos para ti (porq tengo códigos)hubiera sido una bigama,me quedo con todos hasta le pongo el nombre de un día de la semana,vaya no se a quién le asignaría "viernes" q es mi preferido.

ah contesté sobre tus secetos en mi blog

te abrazo

dispersa dijo...

perdón quise decir q no anestesies tus sentimentos

Mariposa Tecknicolor dijo...

Querida Copo:
Me pongo de pie y te aplaudo con todas mis fuerzas. Nunca jamás había leído tan magníficas descripciones. Me has hecho llorar de emoción.

Este ejercicio de memoria lo hice alguna vez, me parece bueno que tu también lo hagas. Me doy cuenta que eres una chica que han querido muchísimo. Eres afortunada.

Felicidades.

Hay veces en que el pasado que dejamos detrás es el que nos hace sonreirle al futuro.

Te quiero mucho.

Lilith dijo...

Wwooowww, gracias por compartir a esas personas importantes en tu vida y que afortunada has sido de contarlos en ella y de tener atesorados los buenos recuerdos que cada uno te dejo.

Un beso.

Lilith dijo...

Hola Madame Copo:

Creo que andas de vacaciones por acá en nuestra tierra, espero te sean muy provechosas y que las disfrutes enormemente.

Te dejo Saludos y Besos.

Feliz Navidad!!!

dispersa dijo...

quería decirte q te extraño,hay palabras tuyas en mi blog q quedaron grabadas y que de verdad hacen esos instantes diferentes.Amo como escribis en el tuyo,y tuve el orgullo de postear cuando nos conocimos.Deseo q este 24 estes rodeada de afectos,q puedas sonreir y tener muchos sueños.Me voy a acordar de vos en el brindis porq definitavemente te siento amiga.

te quiero

Lilith dijo...

FELIZ NAVIDAD!!!
... espero que te lo pases genial

Alfredo Carrera dijo...

Ese libro, imagino 2666, a mí no me ha dejado avanzar, llegué a esa parte de tantas muertas y me abrumó. Me ha impactado verdaderamente lo de sus "ex-maridos", creo que si existen todos ellos ha "rendido un tributo a los muertos" increíble, si fuera uno de ellos le agradecería. feliz 2009

Sami, pagando el precio... dijo...

Maravillosos tus recuerdos de tus ex...Yo también tuve varias parejas, antes de encontrar a mi media naranja hace 18 años y me encanta tener recuerdos de mis ex. Cada uno de mis ex me ha dejado una enseñanza y han ayudado a que hoy sea, la que soy. No me arrepiento de ninguno. Del peor agredí, que nunca mas estaría con un hombre como el...

Escribes precioso!!!

Te dejo un abrazo de osa cariñosa