viernes, 20 de marzo de 2009

Ya no somos fabulosos

I
Estamos en los últimos estertores del invierno, pero nada que se va. La primavera nos da probaditas de calidez pero no termina de llegar. Todavía se cuelan temperaturas bajo cero por debajo de la puerta. El sueño se me va regularizando poco a poco pero todavía me siento exhausta, el miércoles pasado dormí durante quince horas seguidas y me desperté cansada. Tengo unas ojeras de miedo. Hay una epidemia de nostalgia en York. Todo mundo quiere algo: irse a casa, salir de vacaciones, dejar de usar abrigos invernales, un beso, sexo, ropa nueva, algo, algo diferente a los montones de hojas de historia de lo que sea, algo que nos saque de las crónicas del pasado y nos haga sentir que estamos aquí, que estamos viviendo. Sólo nos faltan tres meses de cursos, podemos hacerlo. Algunos definitivamente han tomado las maletas y se han ido a Montreal o Winnipeg unos días. Yo me he consolado escuchando los reportes del tráfico de la Ciudad de México por internet, debo ser la única enferma que se deleita imaginando las calles atestadas de histeria, bocinazos y mentadas de madre. Cómo extraño mi Chevy.
II
Hoy estamos a un grado con sensación térmica de un grado. Me agrada que, cuando salgo a la calle mi piel sienta exactamente la misma temperatura que el termómetro. Esta famosa sensación térmica me tuvo durante todo el invierno padeciendo hasta diez grados menos. Me gusta sentir con congruencia, por eso ya no tengo tiempo para tus juegos mentales Godzilla. Vete a destrozar otras ciudades. Ya te pedí perdón, ya fui cínica, ya me fui, ya regresé, ya te escuché, ya te dejé mudo, ya nos divertimos, ya te odié, ya te perdoné, ya me hartaste, ya me vaciaste. Ya no te tengo miedo. Ya no existes. Ya no somos fabulosos. Entendámoslo de una vez por todas.
III
No me doy por vencida. Ya viene la primavera.

7 comentarios:

chevalier de lèvres impures dijo...

Así es. Que hermosa es la primavera, tiempos en que las nubes son grises por ser de lluvia y no se nota la asquerosa contaminación de los citadinos. Que venga la primavera pide y suplica este aldeano en una ciudad mancillada.

Edu dijo...

Y viene la primavera con su capa de sol y su manto de flores. Es la hora de la piel desnuda, de las noches en los parques buscando estrellas y de la arena del mar, empapando los pies.
Un Abrazo de Primavera!

Lilith dijo...

Ya casi esta aqui, no desesperes. Aqui en Guanatos ya en galano las jacarandas y los arboles de su nombre con hermosos morados y amarillos. No tarda en llegar por alla y entonces me platicaras que color tiene la primavera en Canada.
Besotes. Feliz Fin de Semana

Lilith dijo...

Por cierto, se me olvidaba mencionar que he estado buscando como ayudar a Jacinta, cuando encuentre donde hay que firmar o protestar te aviso.
Mas besos.

Mariposa Tecknicolor dijo...

Viene la primavera y el amor estará en el aire. Qué felicidad.
A pesar de que el frío me gusta más, no niego que me encantan las florecitas y el calorcito sobre mi cuerpo.

Juntos ya no son fabulosos, que lo entienda. Pero tu sola mi querida amiga, siempre has sido SENSACIONAL. Más que leyenda, vas que vuelas para convertirte en Historia. Tú solita Copo de Nieve, tu solita.

Bendita tú que añora a nuestra histérica ciudad. Yo voy que vuelo para hacerme doblemente histérica, como ella.

Te quiero un chorroooooo

Mariposa Tecknicolor dijo...

Lo acabo de entender:
Ustedes ya no son fabulosos, pero tu y yo SÍ LO SOMOS jajajaja
(he dicho, me voy a dormir).

ALWAYS FABULOUS
ALWAYS YOURS
ALWAYS FRIENDS

Love,
Papillon.

jm dijo...

La primavera y sus inevitables estados mentales