jueves, 20 de noviembre de 2008

Las noches de una semana difícil

La huelga no se acaba, no tiene para cuando, no ha habido negociaciones. Estar en las protestas a cambio de dinero me avergüenza, pero al mismo tiempo sé que no tengo otra opción. No nos pagaran la beca hasta que todo esto acabe. El trabajo no es nada fácil. Menos con el frío, hoy ha estado nevando todo el día y parece que el invierno durará hasta febrero o marzo. Cada vez es más difícil caminar. Y bueno, escribí protestas pero no lo son, bueno, no son del tipo de protesta al que yo estaba acostumbrada. Todo es muy civilizado. Se trata solamente de detener el paso de los carros que quieren entrar a la universidad durante dos minutos mientras caminamos en círculos. Por fin Ben B. me explico la razón de dar vueltas (yo pensé que no tenía sentido…y lo sigo pensando) todo tiene un fundamento legal, en Toronto sólo se puede detener el paso de los automóviles si estas protegiendo a alguien y bueno, los huelguistas que detienen a los carros están protegiendo a los huelguistas que caminan, o sea, para que se pueda parar a los carros tenemos que caminar y ser protegidos…ja! Continúo sin entender.
Estoy viendo caer la nieve mientras pienso en todo esto. También estoy escuchando canciones tristes, creo que es el soundtrack adecuado para el clima, la situación y los recuerdos. Los recuerdos que no tendré. No habrá Paris Bale en mis brazos, no le tocaré ni el cuello ni los hombros, a pesar de que estoy profundamente enamorada de ellos y a pesar del cosquilleo que se apodera de mis dedos cada vez que lo veo. Es la historia de amor más corta que he tenido y también es el hombre que más me ha gustado, pero no es para mí, suerte para la próxima. Llegué a esta triste conclusión el viernes pasado, bueno, llegamos. Mis potenciales amigos Nat McSweet, Funke Lowvoice, Tom Greathair y yo tuvimos una fiesta de baile y martinis. Estuvo increíble, el departamento de Tom es irreal. Pero ese no es el punto. Hablamos de Paris. Ahora sería muy largo de contar, pero todos tuvimos las piezas del rompecabezas para saber si salía con alguien (la respuesta es sí) quien es ella (CML) y porque nadie sabía nada. La respuesta a esto último es la inquietante, la que termina de romper el corazón, mi corazón. Nadie sabe de la relación de Paris y CML porque ella es tambien del doctorado en historia, tiene un novio, vive con él y él le ayuda a CML a cuidar a un hijo de 10 años, que no es de él. Suena a un buen tipo. Un buen tipo que no sabe que su novia tiene por amante a Paris, es decir, el novio que yo quiero para mí. Paris sufre por ser el “otro”, pero ama a CML profundamente (estas últimas tres palabras son una cita textual, él me lo dijo en el bar y yo lo oí fuerte y claro…shhh… silencio, oyeron? Oyeron eso? No? Ah bien no importa, era otra de mis ilusiones rompiéndose)
Ahora lo veo claro, en realidad nunca existieron posibilidades reales, nunca. Todo se me agolpa en la mente, los conocí en la misma fiesta, de hecho ella lo llamo para que platicara conmigo y me contara sus experiencias con el inglés como segunda lengua, en el Second Cup Paris dijo "CML y yo a veces hablamos de ti y nos preguntábamos como te va, por eso le pedí tu correo a Francis, te veías muy sola". Cielos, que vergüenza, debo dejarlo por la paz…si bien dicen los Beatles: How can I even try, I can never win…que vergüenza…
Bueno, mañana será otro día, veré a las chicas y bailaremos mientras protestamos. O quizá no, acaba de llegar un correo que dice que las líneas de protesta no son un día de campo, que debemos tomarnos las cosas con sensatez, sin risas ni juegos ni bailes, porque la lucha es seria. Me siento más ridícula que la huelga pero no tan ridícula como el que envió ese mail, como puede querer alguien que estemos cuatro horas, todos solemnes de un lado a otro de la calle? Que tipo más tonto. Hay quien está allí hasta 10 horas, perdón si nos da por reírnos.
Lo cierto es que además de los potenciales amigos hay otras pequeñas cosas que me hicieron feliz esta semana, ayer descubrí, por ejemplo, que la nieve brilla. Quiero un vestido largo con lentejuelas de nieve, uno que me deje los hombros al descubierto. Si lo tuviera me pintaría los labios de rojo fuertísimo y le daría un beso Paris en el cuello. Pero no hay vestidos con destellos de nieve ni su cuello es para mis besos. Voy a escuchar más canciones tristes. Mañana lo veo. El viernes voy a ir a comer sushi con Anna Catalana y Ben B. El sábado cambio el soundtrack. Me prometo a mi misma que escuchare Guantanamera en cuanto me levante.

4 comentarios:

Lilith dijo...

Muy mal lo de la huelga, ojala se resuelva pronto.
En cuanto al chico con cero posibilidades, no te detengas mucho a pensarlo ni te estreses, ya llegara el adecuado.
Un beso.

Mariposa Tecknicolor dijo...

Mi querido Copo:
Me encanta que escribas y te hago una promesa: yo te haré el vestido largo de lentejuelas de nieve. Encontrar dónde dar tu rojizo beso será tarea tuya.

Caray, como es eso de que el chico Bale es amante de CMLDHADÑAJSDIASDHFA (o como sean sus iniciales jajaja)?? ¡¡La ciudad necesita una limpia!! Nadie sabe para quién trabaja.

Yo te iba a pedir, sin haber leído el final, que cambiaras el soundtrack. Luego leí que despertarás con Guantanamera. ¡Me encanta! Prometo que el sábado yo también despertaré con esa canción, así sentiré que la estamos escuchando juntas.

Hoy escuchas el soundtrack del clima, en unos días escucharás el soundtrack de tu vida.

Ánimo amiga. Ya pronto la nieve te dejará regresar a esta, mi hipócrita Ciudad.

(¿Nos subimos al metro juntas? si si si, A comprar discos de subway records, y comer obleas de cajeta a 2x10 ja ja ja)

Sami, pagando el precio... dijo...

Que lindo escribes, es facil integrarse en la vida que estas contando. Gracias por compartir tu vida y experiencias con nosotros!
Te dejo un beso de osa

dispersa dijo...

lo bueno es saberlo de antemano,y guardar la ilusión,vamos escucha música q estás intacta ¿no lo ves?

te adoro